La axiología, es la ciencia formal y aplicada del valor, llamada la “ciencia del bien” que pretende que los seres humanos se convirtieran en mejores personas y desarrollen mejores relaciones interpersonales, para construir mejores sistemas de organización social.
Los valores y el acto médico:
Todo acto médico, es un acto de valor complejo que implica no solo conocimiento científico sino también una conducta moral, al saber acerca del fin que se quiere lograr y las consecuencias que puede conllevar una determinada acción diagnóstica y terapéutica. Desarrollar los valores de responsabilidad, solidaridad, prudencia y justicia en el quehacer cotidiano, a través de la comunicación e integración interpersonal, en la cual debe haber reciprocidad, tanto intelectual como emocional y evitar errores que puedan atentar contra los derechos humanos, y contra la preservación de la vida.
Valores del médico ideal:
Confiable: arte de aplicar sus conocimientos y procedimientos.
Empático: establece contacto visual con su paciente, adecuada comunicación verbal y no verbal de su paciente.
Humano: establece adecuado contacto físico, le escucha y se interesa por él.
Honesto: trato directo, hablar con la verdad, ofrecer alternativas.
Respetuoso: reconoce la dignidad de su paciente.
Metódico: explica con detalle el padecimiento, tiempo de tratamiento, hace anotaciones por escrito, realiza un expediente.
Auditoría ética: un instrumento para el diálogo empresarial. (Sistema, 174: 3-20)
Integridad, coherencia entre mensajes y prácticas.
Confianza: Credibilidad de la empresa, asegurar la adhesión.
Justicia y distribución equitativa de cargas y beneficios.
Diálogo y participación de los afectados por las decisiones.
Transparencia (veracidad, accesibilidad, comunicación de calidad)
Dignidad (respeto y fomento de los derechos humanos).
Legalidad, cumplimiento de las disposiciones legales vigentes.
Compromiso cívico, contribución al desarrollo local y regional.
Sensibilidad ambiental, actuaciones ecológicamente sostenibles.
Responsabilidad social: capacidad de dar respuesta a demandas sociales