Formación ética en la salud

Como la ciencia que estudia los deberes, busca el racionalismo como un mecanicismo matemático, para valorar las conductas por su utilidad, para regir los comportamientos en relación con los demás, como el “deber ser”, el derecho y la justicia.

La deontología es conocida también bajo el nombre de “teoría del deber” y, al lado de la axiología es una de las dos ramas principales de la ética normativa. 

Un código deontológico es un conjunto de criterios, apoyados en la deontología con normas y valores, que formulan y asumen quienes llevan a cabo una actividad profesional de la mejor manera.

La deontología trata del espacio de la libertad del hombre sólo sujeto a la responsabilidad que le impone su conciencia. Asimismo, Bentham considera que la base de la deontología se debe sustentar en los principios filosóficos de la libertad y el utilitarismo, lo cual significa que los actos buenos o malos de los hombres sólo se explican en función de la felicidad o bienestar que puedan proporcionar asuntos estos muy humanistas. Para Bentham la deontología se entiende a partir de sus fines (el mayor bienestar posible para la mayoría, y de la mejor forma posible)

Los primeros códigos deontológicos se aplicaron después de la segunda guerra mundial luego de ver las atrocidades que los profesionales de la salud (Médicos principalmente) aplicaban con las personas justificándose en el ejercicio de la investigación, pero que tampoco tenían ningún tipo de regulación ni control. 

Nuestro país no ha sido ajeno a la apropiación de la deontología ya que se han implementado muchos códigos deontológicos y éticos principalmente en el área de la salud, incluso existen leyes apoyadas en la deontología como es la Ley General de Salud, Los códigos de conducta para el personal de la salud, de enfermería, el Código de Bioética para el personal de salud, etc.

El Deontologísmo (Ética de convicciones), considera la ética un sistema de reglas y principios que aplicar con rigor. Si colisionan entre sí, se proponen “reglas intermedias” para jerarquizar principios y evitar colisiones entre ellos.

Una decisión política es justa si se inspira en los principios morales básicos. La exigencia de universalidad en un enfoque político deontológico, considera absolutos los principios y normas jurídicas vigentes.

Atiende sobre todo al deber, más que a la bondad de las consecuencias y excluye ciertos actos por su “naturaleza intrínsecamente mala”.

Los documentos deontológicos de nuestro país son los siguientes: Buenas Prácticas Clínicas, Carta de los Derechos Generales de los Pacientes, Carta de los Derechos Generales de los Médicos, Código de Conducta para el Personal de Salud de la Secretaría de Salud, Código de Bioética para el Personal de Salud de la Secretaría de Salud, entre otros.